1) Un show caótico, fuera y dentro del estadio. Sorteando las crónicas policiales, el recital fue desprolijo, inconsistente, colgado, agotador (Terminó 2.30 am, ¡Más de tres horas de show!). Por momentos, parecía un ensayo abierto.
2) El Pity SNM. El cantante esta(ba) mal, como en los últimas apariciones de Intoxicados. Sobresalía el Pity payasesco en todo momento (¿Para cuándo un Palito para él?). El que tiraba las guitarras porque no le andaban bien, el que se revolcaba por el piso, el que arengaba a la monada con consignas infantiles. Casi no tocaba la guitarra, pifiaba en la letras (o las sanateaba), cortaba los temas cuando quería, se iba y volvía del escenario a su antojo, dejando partes sin cantar. Y sus compañeros tenían que comerse el sapo y salir a cubrirlo todo el tiempo. Son secuencias que recuerdan al peor Charly García, actitudes que en estos tiempos post-Pomelo, ya no le dan gracia a nadie.
3) Los músicos. Fachi (¡El Ron Wood argentino!), Abel, Peluca (suplente del Pollo Toloza) + accesorios (teclados, vientos, coros, percusión) le ponían garra, tratando de sostener lo insostenible. Fachi se animó a entonar algunos temas (como "Botella") y pasar de los coros a la voz principal, en varios pasajes. “Si esto no es el rock, ¿el rock dónde está?”, le preguntó a la gente, después de los agradecimientos.
4) La leyenda. La banda no estuvo a la altura del mito, un recuerdo que se magnificó en estos 9 años de ausencia, a través de tantos fanáticos huérfanos de RNR que se conformaron con los hijos bobos de Viejas Locas (La 25, Jóvenes Pordioseros, La Mocosa). Vale aclararlo: si para la elite rockera, Viejas locas era una banda sucia, roñosa, cabeza; los grupos que la sucedieron tras su separación (año 2000), fueron muchísimo peores.
5) Sus greatests hits. Con fuegos artificiales sobre el cielo, el concierto arrancó bien arriba con "Intoxicado" y "Me gustas así", primer y segundo track del disco debut de la banda (1996). Toda una declaración de principios, una señal de que se venía una noche revival (¿Viejas Locas Revisited? ¿Viejas Locas of the 21st Century?). Pero, con el correr de los temas, el show se fue diluyendo en versiones desdibujadas de grandes clásicos, como "Homero", "Lo artesanal", "Me gustas así", "638.." (número de teléfono al que hoy habría que anteponerle el 4), "Eva", (sacate la hoja, te voy a garchar!), "Adrenalina", "La simpática demonia", "Niños" (psicodelia barrial) y "Una piba como vos" (ramonera a full).
6) "Perra". Mención especial para el corte de Hermanos de sangre (1997), que duró como 20 minutos (baches, impro, infinitos divagues) y provocó el primer gran éxodo de público. Faltaron en la lista "Todo sigue igual", "Legalícenla" y "Estamos llegando", canción/eslogan con el que -justamente- anunciaban su regreso hace tres meses, con los afiches en las calles.
7) Patria stone. Aluvión de pulloveres de llamas, calzas ajustadas, toppers, flequillos, alguna que otra bengala y cantitos para "Viejas Ló, Viejas Ló". Más allá de las remeras con lenguas stones, había mucho Ramones y Flema. El Pity amagó con "The KKK took my baby away" durante el show, sacándole una sonrisa a varios, hasta que la cortó. 30 segundos de pogo frenético.
8) El Negro García López. El violero de Charly García (que tocó en su regreso de Vélez, ahora en el Vélez de Viejas Locas, y seguramente esté en el Vélez de Spinetta) apareció para apagar el incendio. Pity le festejaba los riffs y arengaba al público: "NEEEEEGROOOO.... BLAAAAAANCOOOOOO.... NEEEEEGROOOOO". Y, después, tiró: "El rock puede ser blanco o negro. Hoy es de los dos colores".
9) Las Pityfrases. Como de costumbre, el cantante tuvo momentos desopilantes cuando interactuaba con la gente. Como la metáfora peronista ("Si fuera como Perón, echaría a todos los rolingas, en un momento nos sirvieron, pero ya no", "Si Perón fue el primer trabajador, Fachi fue el primer rockero"), el pedido de las zapatillas ("Si van a tirar zapatillas, que sean 41"), sus adicciones ("¡Cómo pega el chocolate! Alejen a los chicos del chocolate"), su bronca con los asiáticos ("Odio a los chinos, son la raza down de los japoneses"), su honestidad brutal ("¿Vieron que Viejas Locas era una banda más?") y los chistes al iluminador, por las puesta de luces intermitentes. "Haceme Pokemón", le rogaba al técnico. "Me van a agarrar convulsiones, loco".
10) La represión policial. Los gases lacrimógenos, el camión hidrante (La Máquina de Hacer Pitufos), los barra bravas, los gurbos, los colados, la entrada que tengo sin cortar en mi casa, la placa de Crónica TV el sábado a la noche, los noticieros fachos y "el peligro en el rock" (?), los 44 detenidos, y el chico de 17 años que está internado en Centro Gallego, luchando por no convertirse en el nuevo Bulacio.
"Queridos Malcolm, Angus, Cliff, Phil y Brian: En la presente gira Black Ice World Tour, durante la que algunos de nosotros hemos viajado a través de Europa, Estados Unidos e incluso hemos volado para llegar a Australia, hemos escuchado cada noche las mismas grandes canciones. Apreciamos absolutamente cada canción que que toca la banda, pero nos preguntamos si no está siendo aburrido para ustedes tocar las mismas canciones noche tras noche. [.] Nos gustaría que consideren un cambio en el set-list de los conciertos. No estamos pidiendo de manera violenta "toquen esta" o "no toquen aquella", simplemente les dejamos elegir. ¡Sorpréndannos!".
Bien, ahora sólo restan 3 pasos:
1) Agarrar la carta abierta de los fans de AC/DC, pidiéndole por favor que varíen la lista de temas 2) Cambiar el nombre de Angus Young por el de Ricardo Mollo 3) Listo
Por fuera de Cordera, Subirá y Tito Verenzuela, el resto de los Bersuit formó De Bueyes (¿Los Sin Cordera? ¿Los Sin Pelados?) y la semana pasada editó su primer disco. Para saber cuál de todos los proyectos se quedó con el lado más reventado y sexópata de la banda de pijamas, mandale PLAY. La canción se llama "La Parada" y no habla precisamente de las de colectivo.
Track ideal para musicalizar las conferencias de prensa de Maradona.